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Papada.

¿Qué problemas soluciona la cirugía plástica de papada?

El envejecimiento del cuello produce un incremento de la laxitud y flacidez de la piel y músculos, además de una acumulación de grasa bajo la mandíbula. En definitiva, un deterioro progresivo de la zona que, sin duda, confiere un aspecto poco estético.

Reducir la papada para obtener un perfil más armónico es posible, ya sea mediante cirugía estética papada o técnica de liposucción.

Esta intervención se combina a menudo con la mentoplastia.

¿Cómo se hace una operación de papada?

La cirugía plástica de papada trata de eliminar el exceso de piel colgante en el cuello mediante un tensado de la piel y del músculo.

De esta forma no solo se elimina la papada, sino que se logra marcar el ángulo de cuello y barbilla, estilizando la silueta del paciente.

El cirujano facial realiza una incisión justo debajo de la barbilla para eliminar el exceso de grasa y recortar la piel sobrante del cuello ajustando el músculo de nuevo hasta alcanzar el contorno deseado.

cirugía plástica de papada

Pre y postoperatorio de cirugía estética papada

Operar la papada requiere, por parte del paciente, la asunción de ciertas medidas y recomendaciones brindadas por el cirujano antes y después de la intervención.

Estas tienen que ver con la ingesta de determinados medicamentos, la posición del cuello y cabeza, y la realización de determinados esfuerzos durante los días previos.

Suele ser habitual la realización de drenajes linfáticos durante el posoperatorio.

Primera consulta consistente en exploración física, explicación de posibles técnicas y posibilidades. Valoración de uso de técnicas o tratamientos asociados. Análisis preoperatorios, valoración por anestesista, consentimiento informado.

Aprox. 1 hora. Sedación, Apósito desde quirófano.

Ambulatorio, sala de recuperación 2 horas si sedación.

Revisión en consulta a los cuatro días, cura. Revisión 1, 2, 6 meses y anual.

2 semanas. Inflamación va disminuyendo en las primeras semanas.