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Reconstrucción mamaria.

¿Qué problema resuelve la reconstrucción mamaria?

El procedimiento quirúrgico de reconstrucción mamaria ofrece a la paciente la posibilidad de restaurar su imagen corporal mediante la recreación de una mama de aspecto natural.

Gracias a esta intervención, el cirujano puede dotar al pecho de una forma, textura y características muy similares a las que ofrecía antes de la reconstrucción, incluyendo la areola y el pezón. Esta circunstancia elimina la necesidad de llevar prótesis externas de relleno. Así, se traduce en una mejora de la calidad de vida de la paciente.

¿En qué consiste un proceso de reconstrucción mamaria?

Tras evaluar el estado general de la paciente, el cirujano plástico le informa de las opciones más apropiadas de acuerdo a varios factores:

  • Estado de salud.

  • Características físicas y anatómicas.

  • Expectativas de futuro.

Existen varias técnicas de reconstrucción mamaria:

  • Expansión mamaria:

    Técnica de reconstrucción mamaria que consiste en expandir la piel después de realizar la mastectomía y colocar una prótesis mamaria de silicona o de suero salino. La intervención se realiza bajo anestesia general, con una estancia hospitalaria de aproximadamente 24 horas. El pezón y la areola se reconstruyen en una segunda fase, mediante anestesia local y sin necesidad de ingreso.

  • Técnicas que emplean tejidos propios:

    Se trata de la reconstrucción de mama a partir de tejidos propios para crear una mama natural. Normalmente, estos tejidos se trasplantan de otras zonas del cuerpo como el abdomen, la espalda o las nalgas. Esta intervención resulta más compleja que la anterior y precisa de un tiempo mayor de recuperación. La operación de reconstrucción de pechos con tejidos propios se realiza también bajo anestesia general, con una estancia hospitalaria que puede alcanzar los cuatro días.

Reconstrucción de pecho

Antes de la reconstrucción mamaria

Es importante disponer de una información adecuada y clara sobre las posibilidades de reconstrucción mamaria antes de someterse a la intervención. De esta forma, la paciente podrá enfrentarse a ella de forma positiva.

Si en la reconstrucción se emplean implantes, existe una mínima posibilidad de que se infecten, normalmente en la primera o en la segunda semana tras la intervención. En algunos de estos casos, puede ser preciso retirar temporalmente el implante, pudiendo colocarse de nuevo más adelante.

Cuál es el resultado de la reconstrucción de pecho

El resultado obtenido tras una reconstrucción mamaria es definitivo y permite hacer una vida absolutamente normal. De hecho, eleva notoriamente el bienestar físico y emocional de la paciente, pues ahora se siente a gusto con su cuerpo.

Reconstrucción de pecho y mastectomía

Recordar que si la paciente ha sido diagnosticada de cáncer de mama, debe informarse lo antes posible sobre las posibilidades de reconstrucción mamaria.

El cirujano que realiza la mastectomía, el oncólogo y el cirujano plástico deben coordinarse para desarrollar una estrategia con el mejor resultado posible.

Además, en la mayoría de los casos, es viable hacer la reconstrucción a la vez que se extirpa la mama, evitando a la paciente la experiencia de verse mastectomizada y sometida a dos operaciones consecutivas.

Prácticamente toda mujer que ha sido mastectomizada puede someterse a una reconstrucción mamaria. No obstante, pueden existir ciertos riesgos propios de cualquier cirugía (hematomas, cicatrices patológicas, problemas anestésicos, etc.).

Primera consulta consistente en exploración física, explicación de posibles técnicas y materiales. Habitualmente precisa de varias intervenciones. Análisis preoperatorios, pruebas complementarias si son precisas, valoración por anestesista, consentimiento informado.

Duración de cada intervención entre 1,5 y 3 horas, anestesia general, vendaje y sujetador.

1 noche para control, recuperación y analgesia.

Revisión en consulta al 4º día postoperatorio, cura. Retirada de puntos a los 10 días de la intervención. Revisión 1, 2, 6 meses y anual.

Para ejercicio 3 semanas, para valerse en la vida diaria menos de 1 semana.